Categoría: Tecnología Aplicada

  • La resiliencia: el nuevo pilar de la seguridad

    La resiliencia: el nuevo pilar de la seguridad

    Durante décadas, gran parte de la seguridad se ha construido alrededor de una premisa fundamental: prevenir que el incidente ocurra. Colocamos controles, barreras, procedimientos, vigilancia y tecnología con el propósito de impedir que una amenaza alcance su objetivo.

    Ese principio sigue siendo indispensable. Pero ya no es suficiente.

    El entorno actual es demasiado complejo para construir una estrategia bajo la expectativa de que todas las amenazas podrán ser detenidas. Un ciberataque puede superar los controles de una empresa. Un dron puede penetrar un perímetro. Una infraestructura crítica puede sufrir una avería. Una organización criminal puede modificar sus métodos. Un desastre natural puede interrumpir sistemas que parecían suficientemente protegidos.

    Por eso propongo entender la seguridad contemporánea a partir de dos capacidades complementarias: prevención y resiliencia.

    La prevención busca reducir la probabilidad de que ocurra un incidente. La resiliencia busca reducir sus consecuencias cuando finalmente ocurre.

    Esta diferencia cambia profundamente la manera de diseñar seguridad.

    Una organización verdaderamente preparada no debería preguntarse únicamente cómo impedir un ciberataque. También debería saber cuánto tardará en detectarlo, qué sistemas podrá aislar, qué operaciones podrá mantener, cómo recuperará la información y cuánto tiempo necesitará para volver a funcionar normalmente.

    Lo mismo ocurre con una ciudad. No basta con disponer de mecanismos para prevenir el delito. También necesita capacidad para responder rápidamente cuando ocurre, mantener servicios esenciales durante una crisis, coordinar instituciones y aprender de cada incidente.

    Y en defensa nacional el principio adquiere todavía mayor importancia. La protección de energía, telecomunicaciones, agua, puertos, aeropuertos, centros de datos y sistemas gubernamentales no puede descansar exclusivamente sobre la posibilidad de evitar un ataque. Debe contemplar redundancia, continuidad operacional y recuperación.

    Aquí aparece una idea fundamental: un sistema puede ser altamente protegido y al mismo tiempo, poco resiliente.

    Podemos instalar múltiples barreras alrededor de una infraestructura, pero si la falla de un solo componente paraliza toda la operación, seguimos teniendo una vulnerabilidad estratégica. Podemos almacenar respaldos de información, pero si nunca comprobamos que realmente podemos reconstruir nuestros sistemas a partir de ellos, tenemos almacenamiento, no necesariamente resiliencia.

    Por eso la resiliencia debe diseñarse antes de la crisis.

    Significa identificar los puntos únicos de fallo, crear alternativas, distribuir capacidades, establecer procedimientos de contingencia, entrenar al personal, realizar simulacros y determinar cuáles funciones deben continuar operando incluso bajo las peores circunstancias razonablemente previsibles.

    La tecnología también está acelerando esta transformación. La inteligencia artificial, la automatización, los drones y los sistemas autónomos pueden mejorar extraordinariamente nuestra capacidad preventiva, pero también pueden aumentar la velocidad y escala de determinadas amenazas. Cuanto menor sea el tiempo disponible para reaccionar, mayor será la importancia de contar con sistemas capaces de contener daños y recuperarse rápidamente.

    Esto nos obliga a modificar una pregunta tradicional de la seguridad.

    Ya no basta con preguntar: ¿cómo evitamos que ocurra?

    También debemos preguntarnos: ¿cómo lo detectamos?, ¿cómo limitamos sus consecuencias?, ¿cómo continuamos operando?, ¿cómo nos recuperamos? y ¿qué aprendemos para estar mejor preparados la próxima vez?

    Ese cambio representa una evolución importante en la cultura de seguridad.

    Prevenir seguirá siendo fundamental. Pero debemos aceptar que ningún sistema puede garantizar riesgo cero. Siempre existirá un riesgo residual que deberá ser administrado.

    Por eso considero que la resiliencia se está convirtiendo en una capacidad de seguridad tan importante como la prevención.

    Prevenir significa intentar que la amenaza no alcance su objetivo.

    Ser resiliente significa impedir que, incluso cuando logra afectarnos inicialmente, consiga paralizarnos.

    Carlos Checo

    Seguridad | Defensa | Tecnología

    carloscheco.com.do

  • ¿Sabías? El 33% de los usuarios de dispositivos móviles no usan contraseña

    ¿Sabías? El 33% de los usuarios de dispositivos móviles no usan contraseña

    Al parecer, todavía hay personas que no tienen claro que su dispositivo móvil, es la fuente de mayor cantidad de datos personales (direcciones, correos, fotos, videos) y bancarios que tiene. Si pierde el equipo, toda esta información caería en manos de un desconocido que pudiera mal utilizarla. 

    Ahora es que entiendo lo que leí hace unos meses sobre un hacker; decía que hoy en día, es más fácil acceder a la información de una persona por vía de la misma persona que tratando de hackear un sistema.

    ¡Yo estoy totalmente de acuerdo! 

    Me cuesta mucho creer como todavía hay personas que descuidan su dispositivo de esa manera. Algunos expertos lo comparan con dejar la puerta de su casa totalmente abierta día y noche.

    Pero las estadísticas no se quedan ahí, según un estudio realizado a más de 4000 personas, concluyó con los siguientes datos:

    1- El 30% de los usuarios utiliza la misma clave para varios dispositivos. 

    2- Un 10% utiliza la misma clave de su teléfono en sus redes sociales. 

    2- El 17% comparte la clave con sus hijos. 

    3- Solo el 20% realiza una copia de seguridad. 

    4- El 60% de todos los encuestados admitieron que comparten la clave de su tableta con otra persona.

    5- El 20% también almacena sus claves en su teléfono dentro de la aplicación de notas.

    Por lo que pueden ver, debemos tomar conciencia y comenzar a tomar medidas preventivas para proteger adecuadamente la información personal que tenemos en nuestros dispositivos móviles.

    ¡No seas parte de las estadísticas! 

    Nos vemos en la siguiente entrega…

    Carlos Checo

  • Tres aplicaciones seguras que no deberían faltar en tu teléfono móvil

    Tres aplicaciones seguras que no deberían faltar en tu teléfono móvil

    En estos tiempos, la seguridad y la protección de nuestra información deberían ser la prioridad número uno a la hora de elegir un servicio de correo electrónico, mensajería o almacén de claves.

    Más del 95% de todo lo que sucede en nuestra vida digital está ligado a nuestro correo electrónico, nuestros chats y al uso correcto de nuestras credenciales de acceso; en esta ocasión me refiero, sobre todo, a las contraseñas.

    Es importante saber que cualquiera de estos servicios debería tener las siguientes características:

    1. End-to-End Encryption (cifrado de extremo a extremo):

    Que nadie, aparte del emisor y el receptor, pueda descifrar o leer el contenido.

    2. Easy to use (fácil de usar):

    Que sea fácil de utilizar, sin necesidad de instalar software adicional y compatible con distintas plataformas.

    3. Data Protection (protección de datos):

    Que los datos de los usuarios estén protegidos por leyes estrictas de privacidad, como ocurre en el caso suizo.

    Algunas opciones interesantes que podrías utilizar son ProtonMail para correo electrónico, Signal para mensajería instantánea y mSecure como almacén de claves.

    Estas tres aplicaciones cumplen con requerimientos básicos de seguridad que exigen los nuevos tiempos: cifrado, facilidad de uso y protección de datos.

    ProtonMail ofrece una versión gratuita y, para quienes necesitan funciones adicionales, cuenta con distintos planes de pago que incluso pueden incluir servicio de VPN.

    Signal es, hoy por hoy, una de las aplicaciones de mensajería instantánea más seguras. Permite además realizar llamadas entre usuarios sin necesidad de exponer la dirección IP del emisor y del receptor.

    mSecure, por su parte, es una aplicación orientada al almacenamiento de claves e información confidencial. Puede sincronizarse entre varios dispositivos y dispone de distintos niveles de encriptación.

    Anímate a probar experiencias distintas a las tradicionales y descubre otras formas de estar comunicado y seguro al mismo tiempo.