Cuando hablamos de prevención de pérdidas, nos referimos específicamente al proceso o los procesos llevados a cabo para la identificación de vulnerabilidades en una empresa o negocio. Esto abarca no solo el robo interno o externo, también incluye procesos internos más detallados como las condiciones físicas y entorno de las instalaciones.
¿Por qué prevención de perdidas?
Es un concepto mas acabado y dinámico, que engloba mas elementos que pueden incidir directamente con la continuidad del negocio. Anteriormente, ̈los expertos ̈ trataban el tema como CONTROL DE PERDIDAS (robo interno – robo externo), dejando a un lado, temas mas relevantes como son fraude, extorsión, corrupción, condiciones de riesgo ambientales (inundaciones, terremotos, etc.), sabotaje y terrorismo.
Si de algo estoy seguro, es que las perdidas van directamente proporcional al tamaño de la empresa o negocio; mientras más grande, más vías de escape. Esto no quiere decir que los pequeños negocios escapan de esta realidad, también están expuestos a los mismos riesgos.
Todo plan estratégico de prevención de perdidas debe estar enfocado en los tres pilares mas importantes de cada empresa o negocio:
1. Capital Humano.
2. Activos.
3. Operaciones.
Todos en la organización deben estar integrados en este plan y tener plena conciencia de cuales son los riesgos a los que están expuestos y cuales son sus consecuencias en caso de que uno en especifico se materialice.
Dicho todo esto, la clave del éxito para un manejo efectivo del plan estratégico de prevención de perdidas de una empresa o negocio está en LA GENTE. Ya que es lo único que garantiza que la empresa o negocio pueda anticipar con tiempo cualquier situación o cambio que pueda afectar su desempeño, rentabilidad o continuidad.
¿Qué debe tener un plan estratégico de prevención de perdidas?
Un análisis de riesgos, que sea capaz de identificar y categorizar cada uno de los riesgos encontrados. Para esto debemos tener en cuenta estos seis puntos importantes:
1. Alcance.
2. Identificación localidades y activos claves.
3. Levantamiento o identificación de amenazas.
4. Identificar vulnerabilidades.
5. Evaluación y categorización del riesgo.
6. Establecer controles y plan de revisión.
Luego de identificados los riesgos, debemos enfocarnos en los más significativos, aquellos que pueden impactar directamente en las operaciones o continuidad del negocio. Recordemos que el riesgo puede ser: transferible, eliminado, asumido o mitigado. Todo va a depender del manejo que le demos a cada riesgo en particular.
Como tarea principal, cada empresa o negocio, debe formular políticas y procedimientos que sirvan como punto de partida para la identificación y administración de los riesgos a los que están expuestos. Crear una política de control no es tarea fácil, requiere de la participación de todos los involucrados y demanda de un compromiso inquebrantable.
Estoy convencido que el éxito se logra fortaleciendo el sistema educativo interno, eliminando paradigmas, culturas pasadas y por último, empoderando a la gente, creando espacios de discusión y creación de nuevas ideas.
